
Escribo en un retazo
del dolor de tu ausencia.
Cuando en tus brazos dulces
conocì el evangelio
de amor y de canciòn,
no pensaba en el dìa
en que terminarìa
esta loca ilusiòn.
Se cierra otro capìtulo
del libro de mi vida.
Yo, que fui capitana
del barco de mis ansias
y en el mar de los años
desafiè las tormentas;
por descansar mis sueños
te hice timonel.
Pero tu inexperiencia
me hizo perder el rumbo,
y luego, dando tumbos
me quedè sin bajel.
Despilfarrè mi vida
a la luz de la luna.
Si desandando el tiempo
yo pudiera volver
al timòn de mi barca,
verìa que no naufrague
en el mar del querer.







6 comentarios:
verito
esa marinera tiene clarito el horizonte!!!
reflexivo y animoso escrito
muakismuakis mi niña bella
un abracito de paz
excelente semanitaaaaa;-)
Me quede por acá leyendo...
Muy lindo china!!!
Un abrazo desde Buenos Aires
Hay momentos de la vida en que tenemos la sensación del naufragio, pero nuestra mente es poderosa y nos lanza un salvavidas donde agarrarnos. A veces, éste llega disfrazado de esperanza o de conformismo, de rabia, de indiferencia...Todo vale, el caso es llegar a la playa y recomenzar...
Un abrazo
Mi Seito, gracias por estar aquì conmigo, eres de esa aamigas que no olvidan......te adoro
Mi querida Claudia, me alegra verte por aquì, que este sea el comienzo de una bonita amistad.
besos
Trini....hermoso comentario, gracias amiga por tu visita, estaremos en contacto.
besos
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